Marko Pollo y el lanzamiento de huesos de cereza

Se ha comentado jocosamente que el nuevo secretario general del PP, el murciano Teodoro García, ganó en 2008 el Campeonato Mundial de lanzamiento de Hueso de Aceituna con 16.84 cms nada menos. He visto el simpático video en el que explica la técnica ...

Se ha comentado jocosamente que el nuevo secretario general del PP, el murciano Teodoro García, ganó en 2008 el Campeonato Mundial de lanzamiento de Hueso de Aceituna con 16.84 cms nada menos. He visto el simpático video en el que explica la técnica, y cómo es muy importante que el hueso sea de aceituna de Cieza, supongo que por su mejor aerodinámica. Esto me ha hecho recordar con cariño al antiguo alcalde de Kortézubi, conocido como Marko Pollo, que se hizo famoso por hacer de su pequeño municipio vizcaíno la sede de los concursos raros. 

Empezó precisamente con el Campeonato Europeo de Lanzamiento de Hueso de Cereza, al que siguieron el concurso de cabezones, el de feos, y el de la Txapela más grande (ganó un baserritara del propio Kortézubi con una de tres metros). Los concursantes se reían de sí mismos, sin burlarse de nadie, y competían en una campa donde nuestro hombre tenía una cervecería. Con el tiempo decidió convertirla en restaurante, pero ofreciendo sólo pollo (con el tiempo añadió una ensalada), de ahí lo de Marko Pollo. Yo he comido varias veces, y merece la pena.

Los 400 habitantes de Kortézubi estaban a punto de batir el récord Guinnes de la cama más grande del planeta, e incluso hicieron un ensayo tumbándose en el suelo, pero a última hora  quebró la empresa valenciana encargada de fabricarla. Para desquitarse, Marko Pollo decidió celebrar el concurso de la mujer con las tetas más grandes, pero las emakumes de su partido (el PNV) pusieron el grito en el cielo, y dijeron “hasta ahí podíamos llegar”. 

A un kilómetro escaso del restaurante está la famosa e importantísima cueva de Santimamiñe, con pinturas del paleolítico magdaleniense. Entusiasmado, logró convencer a muchos vecinos del entorno (todos con dieciséis apellidos vascos por lo menos) para que compararan su ADN con el obtenido de los neanderthales. Él afirma que los resultados confirman que son descendientes, pero no se han presentado las pruebas, y malas lenguas dicen que nunca se harán públicas porque el resultado es catastrófico; yo lo conozco, pero prometí guardar silencio como buen masón.

Enrique Barrera Beitia

Comparte:

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

eventos Permanentes