El domingo 9 de agosto, la jornada de clausura llega por todo lo alto con la cantera de minipilotos dominando el asfalto, sesión vermú, paellada marinera y el definitivo concurso de saltos que corona a los reyes de la inercia.
Domingo de traca en Valdoviño: Minipilotos, paellada, saltos imposibles y fin de fiesta
El fin de semana se despide por la puerta grande quemando los últimos cartuchos.
Los más pequeños abren fuego por la mañana demostrando que la pasión por las ruedas no entiende de edades, directos al asfalto con sus bólidos y correpasillos.
Tras calentar el ambiente con la obligatoria sesión vermú y una buena paella de marisco para recuperar los mineralitros perdidos, llega la hora de la verdad: segunda y tercera bajada oficial a toda pastilla, rematadas por el brutal concurso de saltos y la entrega de premios.
